
Hoy nos hemos vuelto a ir lejos del Lodge en búsqueda de nuevas zonas para esquiar. Al no haber nevado en más de tres semanas, las alternativas más cercanas se les van terminando pero como tienen cientos de zonas para esquiar siempre hay nieve fresca para poder bajar en condiciones. Hemos tocado zonas que llevaban más de un mes sin estrenar. Lo bueno es que la temperatura continua en torno a los 9 bajo cero y esto ayuda a que la nieve no se estropee del todo. Sin embargo, durante toda la mañana de hoy, no han acertado en la elección de las bajadas, hemos esquiado por Thin Real, Athena, Apolo, Deja Vu y Free Fall. En general poca visibilidad y nieve bastante pesada, por lo que era difícil enlazar giros. Al final de Apolo, hemos llegado a un valle cubierto por avalanchas que tenía unos pedrolos de hielo cubiertos por nieve que eran muy jodidos de esquiar, muchos baches y nieve pesada. Yo me he calzado una buena castaña al pisar una de estos baches, me ha saltado un esquí y como iba bastante lanzado he hocicado sin remedio.
Iñaki, ha sido el primero en manifestar su interés por dejarlo a la hora de comer, no estaba disfrutando con la tabla y ha preferido regresar. Carlos ha esperado también a conseguir el millón de pies y ha optado por regresar también con Iñaki, ya que él no se encontraba tampoco bien de piernas y bajaba con suma precaución. La nieve no era facil de esquiar.
Javi ha decidido que tenía que cambiar ya de equipación, después de cuatro años, pero para ello le faltaba un pequeño empujoncito y ha decidido rebentar la chupa contra una rama de un pino. Ahora ya no tenía más remedio que sucumbir a la tentación de pillarse el full equipe CMH, chupa y pantalones Arcteryx. Mañana le vereis con su nuevo look.

La bajada para comer se llamaba Lake Ave., aquí ya habíamos dejado a Iñaki y a Carlos en la cima, junto con Randy, que también se había apuntado a las bajadas de la mañana. Total quedamos 9. Aquí la nieve si que estaba para gozarla, una bajada entre pinos muy divertida. A mitad, nos hemos encontrado con el helicóptero pequeño que nos ha traído la comida. Comenzaba a nevar copiosamente.

Tras la comida, se nos han unido al grupo los hermanos Arechavala y Jesus, el ramplín. Su grupo había quedado también diezmado tras el fiasco de la mañana y nos hemos juntado todos para formar de nuevo un grupo de once. La nevada continuaba.
La segunda parte de Lake Ave. ha resultado ser una bajada entre pinos quemados muy divertida. Tenía bastante verticalidad y la nieve estaba como nata montada. Muchos saltos. La tarde prometía.
Continuamos haciendo bajadas por Lake Ave. en total, tres más. Ahora eramos tres grupos y las subidas se sucedían con mucha más rapidez. Aquí hemos tenido la oportunidad de saltar bastante y debe de haber por ahí alguna foto interesante que ya recuperaré porque están en las cámaras del resto del grupo.
Definitivamente la tarde se había arreglado. Finalizamos con bajadas por Chubber y Athena y que nos dejaron muy buenas sensaciones, con buena nieve.
Al final hemos sumado otros 7770 mts. Mañana es el último día de esquí para la mayoría de los españoles que estamos aquí excepto para Javi y para mi, que hemos decidido quedarnos para esquiar el sábado por la mañana y regresar un poco más tarde. Llegaremos a Madrid el lunes a las 7:55 de la mañana.
Por la noche tocó la entrega del pijama azul a nuestro nuevo millonario, Carlos. Hubo discurso por supuesto y a continuación el empelotamiento de rigor para ponerse la equipación. Lástima que no hayan acertado con la talla y tendrá que esperar a estrenar la chupa en otro viaje. Cosas del directo.
Pues esto es todo por hoy... os dejo que es la hora del stretching y llego tarde. ;-)
Mañana, más...
No hay comentarios:
Publicar un comentario